Un método en tres actos.
No es una filosofía de escritorio. Es el orden en que trabajo cuando algo tiene que funcionar todos los días.
I. Entender el sistema
Antes de construir, dibujo cómo fluye la información, dónde nacen los costos y qué depende de qué. Una decisión vale lo que vale el modelo del sistema que la sostiene.
II. Construir lo esencial
Lo que define la operación se diseña y se comprende por dentro. Lo accesorio puede delegarse; lo crítico, no.
III. Operar y mejorar
Un sistema se prueba en uso, no en una presentación. Se mide, se ajusta y se vuelve a medir. La evidencia decide qué escalar.